18 de noviembre de 2017

Genero Mental - Filosofia Hermetica


Los estudiantes de sicología que han seguido atentamente el tren del pensamiento moderno en lo que respecta a los fenómenos mentales habrán quedado extrañados de la rara insistencia de la idea o concepto de la dualidad mental que se ha manifestado tan fuertemente durante los diez o quince años últimos, y que ha dado origen a gran número de plausibles teorías concernientes a la naturaleza y constitución de esa «doble mente».
El difunto Thomson J. Hudson alcanzó gran popularidad en 1893 al enunciar su conocida teoría sobre las «mentes objetiva y subjetiva», que, según sostenía, existían en cada individuo.
Otros autores han llamado igualmente la atención con sus teorías referentes a las mentes «consciente y subconsciente», mentes voluntaria e involuntaria, mente activa y pasiva, etc.
Esas teorías podrán diferir según cada autor, pero siempre queda el principio básico que es el de la dualidad mental.
El estudiante de la filosofía hermética se siente tentado por la sonrisa cuando lee y oye hablar de esas numerosas teorías nuevas, respecto a la dualidad de la mente, adhiriéndose cada escuela tenazmente a su propia doctrina, proclamando cada una con empeño que ha sido ella la que ha descubierto la verdad.
El estudiante que hojee el libro de la historia oculta encontrará en su mismo principio referencias a las antiguas enseñanzas herméticas sobre el principio del género.
Y si prosigue su examen, encontrará que esa antigua filosofía conoció el fenómeno de la dualidad mental y la
explicó mediante la teoría del género en la mente.
Este concepto del género mental puede ser explicado en pocas palabras a los estudiantes que ya se han familiarizado con las teorías modernas que aluden al mismo.
El principio masculino de la mente corresponde a la llamada mente objetiva, mente consciente, mente voluntaria o activa, etc., en tanto que el principio femenino corresponde a la llamada mente subjetiva,
subconsciente, involuntaria, pasiva, etc.
Por supuesto, la enseñanza hermética no concuerda con las muchas teorías modernas concernientes a las dos fases de la mente, ni admite muchos de los hechos proclamados por esas escuelas en apoyo de ese doble aspecto.
Si indicamos la base de la concordancia es para facilitar al estudiante la asimilación de los conocimientos adquiridos con anterioridad sobre la filosofía hermética.
Los estudiantes de Hudson conocerán la proposición que se hace en el principio del segundo capítulo de su obra The Law of Psychic Phenomena (la Ley de los Fenómenos Psíquicos), que dice: «la jerigonza mística
de los filósofos herméticos expresa la misma idea general»… o sea la dualidad de la mente.
Si el doctor Hudson se hubiera tomado el trabajo de descifrar algo más «la jerigonza mística de la Filosofía Hermética» hubiera recibido mucha luz sobre el punto de la dualidad de la mente; pero entonces, quizás, su obra más interesante no hubiera sido escrita.
Consideremos ahora las enseñanzas herméticas concernientes al género mental.




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