9 de diciembre de 2017

El Castigo a Indra Por Matar al Demonio Vritra.


Indra, rey de todos los semidioses.

Indra fue antes del hinduismo toda una deidad de primer nivel, un guerrero letal entre las más de mil guerras antiguas proclamadas en los textos vedas.

Con la trimurti, el rey de los semidioses asumió su papel, cumpliendo a su vez, el castigo de matar a un demonio brahmán - un crimen castigado en los Puranas.

Indra fue la deidad más popular entre los poetas de la primera colección de himnos védicos y también la más conocida, el Rigveda.

Se le invoca en una cuarta parte de los himnos.
Es el dios que domina la región intermedia, la atmósfera y aparece con rasgos más antropomórficos que la mayoría de las divinidades.

Rasgos principales del semidios:

Su arma: su poder principal es el relámpago (vashra).
Arma con la cual castiga y destruye a los demonios enemigos.
Pero Indra posee una picaresca única, quizas por su gran consumo de bebida; Indra al ser un dios temeroso de perder su puesto como dios principal.
Por eso, cuando se entera de que algún humano realiza muchas austeridades para ganar karma que le permita ascender en una siguiente encarnación y ocupar el puesto de Indra, éste envía a las prostitutas celestiales, las "apsaras" para que lo seduzcan y le hagan perder todo avance místico.
Un arma a tener en cuenta.

Su vehículo: es el elefante Airavata, que representa la nube de la cual Indra hace descargar su lluvia.

Poder que se le otorga con el tiempo, dado que inundo muchos campos de cultivos.

Rasgos físicos, y heredados: Su piel es blanca o amarillenta y su cuerpo está cubierto de ojos con párpados que le permiten ver todo lo que sucede en el mundo.
En realidad esos ojos fueron una maldición-bendición de sabio Gótama.
Indra había seducido a la esposa del sabio, Ajalia (Ahalya).
Al enterarse el asceta del adulterio, hizo que el cuerpo de Indra se llenara de decenas de vulvas.
Indra hizo penitencias para pedir perdón, y el sabio terminó accediendo a convertir las vulvas en ojos.

Tiene un cuerpo enorme y fuerte, brazos poderosos para empuñar sus armas, el pelo leonado, el vientre distendido por el embriagador soma y, por encima de todo, es el guerrero más destacado del panteón védico.



La identidad de Indra  y su lucha contra Vritra

Jefe de los dioses, los dirige en su lucha contra los Asuras y en el se centran los mitos a los que se hace alusión en los himnos védicos.
Nacido del Cielo y la Tierra (a los que separa para siempre) despliega su característica energía desde el principio.
Los relatos sobre su nacimiento y sus hazañas dejan a Indra como representate de una forma inmediata del poder sobre el que descansaba la jefatura.

"Indra señor de la guerra, del cielo y del cosmos"

El principal mito sobre Indra cuenta su lucha contra la serpiente Vritra, pero también se enfrenta a muchas otra fuerzas hostiles y ayuda a los arios en sus batallas sobre la tierra.

En algunos casos aparece como destructor de poderes hostiles en general, expulsando a los Asuras o fulminando a los rakshas (poderes maléficos menores) con su rayo.

Al vencer a Vritra, Indra dotó de forma a lo informe, el caos, y activó el proceso de diferenciación y evolución.
Al matar a la serpiente, separó a la tierra del agua, las regiones superiores de la inferiores, e hizo que saliera el sol en un acto de creación que se repite todas las mañanas, episodio que le hizo acreedor del título de vencedor de toda resistencia.
Sin embargo, en una versión sacerdotal del mito de Vritra, Indra derroca a Vala con un himno o por otros medios rituales

El poder de Indra, rey semidios del cielo y la tierra, y su castigo por matar a Vritra

Indra es un guerrero, ha derrotado a numerosos enemigos de inferior nivel pero de gran ferocidad como es el caso de Vritra.... a quien después tuvo que rendir cuentas con los dioses, puesto que al matarlo había violado uno de los códigos de los Puranas y sería castigado...

Por su excesivo consumo de soma, bebida euforizante, Indra tiene mucho en común con el guerrero ario, pendenciero y bebedor, que lo convirtió en un héroe.
Extraído de una planta cuyo nombre sigue siendo tema de combate, el soma constituía un elemento fundamental de los rituales de los sacrificios védicos.
Después de beberlo el vientre de Indra es como un lago, se hincha hasta adquirir un tamaño portentoso y llena los dos mundos, el Cielo y la Tierra.
Su zumo le confiere poderes para hacer salir el sol y para realizar sus grandes hazañas.

En los Vedas se aprecia una aceptación implícita cuando Indra vence a Vritra, pero en el hinduismo posterior se atribuye menos valor al papel del dios como parangón de la ética bélica.
Se considera a Vritra un brahmán (matarle constituye un crimen nefasto) y, por tanto, Indra tiene que expiar su pecado.

El asesinato de parientes, la violación de pactos y el adulterio se convierten en temas de los Puranas Indra como pecador triple- y en consecuencia pierde su brillo, su fuerza y su belleza. (de esta manera pasa a ser un semidios de menor importancia que Visnú, Shiva o Brahma)



Su poder disminuye después de ser castigado

En el período clásico, Indra pasó a ser dios de la lluvia.
En algunas versiones del mito del batir del océano, uno de los tesoros que brotan es Surabhi, la vaca de la abundancia, madre de todo el ganado común y corriente.
En el Mahabharata se dice que un día fue a ver a Indra angustiada porque unos campesinos habían maltratado a un hijo suyo, un toro. Indra le preguntó por qué se preocupaba por un sólo hijo entre tantos millares, y como Surabhi insistía,

Indra se puso a llover sobre el lugar de los hechos , con tal fuerza que tuvieron que dejar de arar. Así se vincula el dios guerrero con la agricultura y los rayos de Indra se convierten en guía de la lluvia, produciéndose otra domesticación de sus antiguos atributos marciales.


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