13 de noviembre de 2017

Ritual de Sanacion - Paso a Paso - Cabala -


1- En primer lugar debe armonizar la habitación donde trabajará, con velas e incienso y música relajante.
Prefiera los colores asociados al nivel de conciencia que desee invocar; por ejemplo, si pretende invocar a
Binah, encenderá velas de color negro. 
Pero ésta no es una regla imprescindible.

2- Al principio será conveniente que prepare el cuerpo, la mente y el aura realizando el ejercicio del Pilar
Medio o el de la Cruz Cabalística que hemos explicado. Cuando esté entrenado en lograr rápidamente un estado definido de conciencia, bastará un ejercicio más breve de concentración, ya sea
a través de la respiración aquietante (recuerde siempre exalhalar hasta el final todo el aire a través de la nariz y dejar que nuevamente el aire entre por ella, e infle su abdomen suavemente sin forzar hasta que una nueva exhalación sea necesaria) o simplemente cerrando los ojos y localizando en el tercer ojo.

3- Cuando haya logrado un estado de relajación absoluta y se encuentre completamente energizado y receptivo, de modo que usted se ha ya convertido en un canal energético -un medio a través del cual todas las energías pueden manifestarse, estará listo para proceder a la tarea de realizar una sanación.

4- Concéntrese en la sefirá que corresponda a la zona afectada y repita el nombre de la fuerza de Dios correspondiente; visualice su color, su energía poderosa, mientras emana de la zona del cuerpo donde esté localizada y se distribuye desde allí hacia el resto de su aura.

5- Invoque al Arcángel y a las fuerzas angélicas que trabajan en ese nivel para pedirles protección y que limpien la zona de cualquier desequilibrio energético, que puede estar provocando la enfermedad.

6- Pida al Arcángel, o bien a la imagen mágica correspondiente a ese nivel, que le responda cuál es la causa del problema y que le señale el camino para corregirla en el plano físico.

7- Al hablar con el Arcángel o la imagen mágica, permítales que le ayuden a descubrir cuáles son las emociones que usted ha permitido que le afecten, o al enfermo en cuestión, y que han provocado la manifestación física del malestar o la enfermedad. 
Cuando la respuesta aparezca no la discuta, acéptela aunque en ese momento no pueda ver la relación que hay entre ella y la enfermedad. 
La explicación racional llegará más adelante, seguramente cuando ya no la necesite.

8- Permita que la energía de ese nivel restablezca el equilibrio de la zona afectada. 
Para esto tiene dos caminos: Uno es seguir su intuición para realizar las prácticas que le puedan ayudar en ese momento: colocar la mano para dar calor a la zona afectada o realizar un masaje descontracturante. 
Visualice la luz de la sefirá creciendo en intensidad hasta enceguecerlo. 
Véala, siéntala, imagínela que mando los sentimientos negativos que han congestionado la zona. 
Perciba cómo la energía de la luz inunda el área afectada, llenándolo con la energía
curativa. 
En caso de realizar la sanación a otra persona, visualice lo mismo sobre la imagen de ella. Sienta el alivio que llega al armonizar su cuerpo y restablecer el equilibrio de las energías.
El segundo modo de hacerlo es solicitar al Arcángel que provea la energía curativa. 
Hágalo con firmeza y convicción. 
Visualice a este enorme Ser de Luz llegando hacia usted o la persona a sanar, tocándole y
bendiciéndole. 
Siéntase envuelto en un abrazo de amor y fuerza que fluye incondicional y libremente hacia y a través de usted para restablecer su equilibrio y devolverle la salud. 
Agradezca al maravilloso ser la ayuda que le ha proporcionado.

9- Recuerde que ninguno de estos procedimientos debe realizarse para suplantar la asistencia médica profesional ni los métodos terapéuticos apropiados. 
Lo que usted ha hecho es aceptar la responsabilidad que le cabe por su salud y bienestar; esto significa reparar en que si una enfermedad se ha manifestado, es porque
usted ha creado y concentrado la energía que le permitió manifestarse. 
Y si usted la creó, también puede modificarla, trabajarla y manipularla.
En su interior hay enormes poderes para hacer que la salud circule libremente. 
Cuando pueda reconocerlo, habrá dado un paso enorme en el proceso de sanación.




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